Mira.
Te voy a contar una historia sobre emprendimiento que seguro entiendes por qué ganas muy poco, o ganas muy mucho.
Atento, que esd buena.
El 25 de diciembre de 1937 hay un partido de futbol entre Chelsea y Charlton Athletic.
El partido se suspende por una enorme niebla.
Todos se salen del campo.
Todos menos uno.
“Cada vez veía menos y menos a los jugadores. Estaba seguro de que dominábamos el partido, pero me parecía obvio que no habíamos hecho un gol, porque mis compañeros hubieran vuelto a sus posiciones de defensa y yo habría visto a alguno de ellos. Tampoco se escucharon gritos de festejo”
Escribió Sam Bartram, el portero del Charlton, en su autobiografía.
De repente apareció un policía de la nada.
Se le acercó al portero inglés y le dijo:
“Hace quince minutos que han suspendido el partido. El estadio está vacío”.
¿Y qué respondió el portero?
«Ya me extrañaba que domináramos tanto».
Jajjajajj coño…
Es bueno, es muy bueno.
¿Y por qué te lo cuento?
Por dos razones.
La primera razón es porque es buena historia.
La segunda razón es por lo siguiente…
¿Cuánta gente monta un negocio y está más perdido que el portero inglés?
¿Cuánta gente pierde su terrible tiempo en Instagram?
¿En reuniones innecesarias?
¿En aguantar gente de mierda?
¿En cobrar poco?
¿En aplaudir en eventos?
¿En?
¿En?
¿En?
Bien.
Tengo un libro.
No hay niebla.
Ni paja.
Es bueno.
Y te lo deja todo muy claro.
Tan claro que la mayoría no lo entiende.
Ya sabes, mucha gente se complica tanto la vida que cuando le dices que no lo haga, no les entra en la cabeza.
Eso es así,
Copywriting con dos bien puestas
Pd: Arrivva.