Hablemos de escuchar y vender.
Hace un par de meses me reuní con mi primera clienta y suscriptora.
Y me preguntó…
“¿Sabes lo que me llevaría a una isla desierta? A ti”.
En serio?
No pude evitar pensar…
Pues te vas a aburrir que jode.
A ver, esto lo digo porque la gente cree que ganar dinero es un concurso de popularidad.
Debe ser por eso de Tik Tok, los virales y todo ese cuento.
Y los likes y los congresos y los obsesos.
Pero para ganar dinero online, al menos la forma más sencilla que conozco es…
-Mirar el circo.
-No participar.
-Escuchar.
Entonces me estoy imaginando en la isla desierta con esta mujer y ella hablando y yo mirando.
Y supongo que pensaría, que carajo tan aburrido.
Pero si quisiera venderle un cocotero, casi seguro que se lo vendería.
¿Por saber mucho sobre cocoteros?
No, porque la habría estado escuchando.
Y ella a mí, no.
Y eso pasa todo el tiempo.
En islas desiertas.
En trabajos.
En fiestas con amigos.
En ponencias.
Comidas.
Cenas.
Polvos.
Y así hasta el infinito.
La mayoría prefieren escucharse a ellos mismos que escuchar a los demás.
Bien.
Dicho esto:
Tengo un servicio de desarrollo de software. Vale 2000$.
La entrevista inicial por si sola justifica el precio.
No son las estrategias, hay que pensar. Hay que escuchar.
Escuchar.
Escuchar.
Ok.
Aquí te voy a escuchar… AQUÍ