Anoche acabó un año, un año que será para algunos un año memorable y para otros será un año para olvidar.
Durante los últimos meses de este año y gracias al feedback con muchísimas personas. He descubierto 3 parámetros psicológicos que quiero compartir hoy contigo.
El primero es que es mucho más fácil no ser exitoso que serlo. Y no estoy hablando únicamente de bienes materiales, dinero y reconocimiento.
Estoy hablando de ser exitoso en la vida. Vivir una vida coherente y de la que te sientas ilusionado por poder vivirla.
He visto que lo difícil es lograrlo porque en el momento en el que lo haces vas a recibir el ataque de personas que no podrán soportar ver en ti lo que ellos no han podido lograr.
Lo fácil es no atreverte, no exigirte, no sobresalir, no ser genuino y coherente con tu conciencia.
Pero también he descubierto que solo cuando vives de forma coherente contigo mismo encuentras la paz en tu vida.
Lo segundo que he visto es que la verdadera inspiración para otras personas nace de ser ejemplo con tus acciones, NO con tus palabras.
Me he cruzado a lo largo del camino con personas a las que se le llena la boca con promesas y aspiraciones pero que luego no se sostienen con sus acciones.
Las ideas sin acción solo son humo que se desvanece con el viento y genera una sensación de frustración muy dolorosa.
Lo tercero y muy importante que he descubierto es que la Vida permite que tengas que soportar desafíos y situaciones muy intensas que superen tus propias capacidades de lidiar con ellas para que conectes con una fuerza superior que sí sea capaz de superar esas situaciones.
Lo he vivido muchas veces, cada vez que mi mente me decía que no lo lograría, ha aparecido la manera de poder conseguirlo y eso ha consolidado mi conexión con la intuición y con una fuerza que no nace de la mente sino de otro lugar.
Por todo esto, te deseo de verdad que este 2025 seas dueño de tu propia vida y te permitas vivir en coherencia y no te resignes a vivir la vida que en algún momento creíste que tenías que limitarte a vivir.