Ayer estuvimos en un Live con uno de los vendedores más populares en redes de Venezuela.
El la ronda de preguntas salió un genio que en vez de aprovecharla prefirió hacer una propuesta.
Una de inversión.
Ufff!! Que cansón!
Nunca falta el que te propone intervenir en negocios escoñetados.
Pero mira qué mal administrado.
Pero mira cuánto margen de ganancia.
Pero mira lo mal que lo hace la competencia.
A esto le metes un poco de esto y aquello y te forras.
Y coño, es inevitable no verlo también. Son negocios que lo tienen todo. Todo.
Menos ganancias, eso sí. Un fenómeno inexplicable.
Y claro, esas propuestas no se aceptan. Ni cobrando, ni con participaciones regaladas. Porque solo se debe aceptar –y toma nota aquí– a quien ya tiene inercia.
Llámame superficial pero no estoy en esto por el reto, sino por el resultado. Y eso ya es un gran consejo, pero tengo otro…
Si quieres que te ayuden, ayúdate a ti mismo primero.
Es en lo más jodido cuando no puedes contar con nadie. Con nadie competente, quiero decir.
De la mierda tienes que salir solo, y únicamente cuando estés de pie y aseado, alguien te ayudará.
Y a más en forma estés, más te ayudarán, porque a los humanos, a los competentes, les gusta relacionarse con otros humanos competentes, porque ese es el filtro que separa a los que van en serio de los que están jugando.
Demuestra al mundo que puedes salir a flote sin apoyo y el mundo te abrirá las puertas.
En unas horas publicaré «La empanada caliente»
Pendiente a los emails de esta semana.
PD: Al de la «inversion» disfrazada de pregunta, no te lo tomes personal. No eres el único que hace eso y además me ayudaste con este email.