Ganar es lo mejor.
Siempre.
El que te diga que “lo importante es participar” es un huevón.
Literal.
No en sentido poético ni simbólico.
Es alguien que ya se rindió y quiere que tú también lo hagas.
“Participar”, “intentar”, “dar lo mejor”…
Son frases que uno repite cuando ya se está resignando a perder.
Cuando no tiene ambición.
Cuando no se está jugando nada serio.
A estas alturas no estoy por deporte.
Estoy aquí porque ganar es la única forma de vivir.
Y no me refiero a orgullo, respeto o confianza.
Me refiero a vivir. Literalmente.
Comer. Pagar alquiler. No terminar pidiendo plata.
Ganar en los negocios no es un trofeo.
Es una necesidad.
Una obligación.
Una maldita urgencia.
Ganarse a la chica que uno quiere es lo mejor.
Cerrar una venta difícil también.
Pero cuando estás jodido, ganar no es un lujo.
Es una cuestión de vida o muerte.
Por eso hace unos años cociné esto:
La Empanada Caliente.
Porque o aprendía a escribir para ganar…
o me moría con el “gracias, te aviso”.
5+1 ingredientes para que cada vez que abras la boca (o el teclado) te escuchen.
Para que puedas vender, cerrar, mover gente, o al menos no morirte ignorado.
Sale este lunes a las 00:00.
Pero si no te apuntas antes del domingo a las 23:59, te quedas fuera.
La Empanada Caliente