Una forma rápida de saber que alguien se va a estrellar…
Es cuando dice cosas como:
“Voy a hacer mucha plata con esto”
“Mi sueño es tener libertad con un negocio online”
“Voy a ser millonario antes de los 30”
Cada vez que alguien dice eso, me dan ganas de abrazarlo…
Y decirle que se prepare.
Porque lo más probable es que no lo logre.
No por mala suerte.
No por culpa del algoritmo.
No porque la vaina está difícil.
Sino por cómo se está planteando las cosas desde el principio.
Con expectativas grandilocuentes.
Con apuro.
Y sin ninguna tolerancia al fracaso.
Yo también empecé así.
De hecho, lancé 50 páginas nicho en 3 meses.
Sí. Cincuenta.
Una tras otra. Sin parar.
Hoy solo dos siguen vivas.
Pero entre esas dos suman más de 2 millones de visitas al mes.
Y con eso me basta.
Casi a la par me puse a escribir emails.
Uno al día.
Sin falta.
Y ya casi llego al email número 1000.
¿Sabes lo que pasa cuando escribes 1000 veces?
Aprendes a perder.
Aprendes a vender.
Y sobre todo: aprendes a resistir.
Y eso es lo que nadie te cuenta.
Que hay que perder muchas veces antes de empezar a ganar.
Que hay que lanzarse, fallar, corregir y volver.
Y que solo el que se queda, aprende.
Por eso no tengo ninguna clase de «mentalidad» en mi nuevo curso.
Ni afirmaciones.
Ni frases motivadoras.
Ni pendejadas de “visualiza tu éxito”.
No.
Lo que tengo es un entrenamiento de 60 días.
Donde escribo.
Lanzo.
Corrijo.
Y vendo.
Y tú ves todo.
Participas.
Copias.
Aprendes.
El curso comienza el 29 de mayo y termina cuando llegue al email 1000.
Y ahí te contaré qué pasará después.
(Spoiler: puede que no vuelva a enseñar esto nunca más.)
No hay vídeos pregrabados.
No hay fórmulas mágicas.
Y no me pondré una camisa blanca hablando de libertad.
Solo hay trabajo real.
Emails reales.
Ventas reales.
Si te interesa entrar, mejor hoy que mañana.
LANZA O MUERE