He estado en sitios donde sabía que podía aportar más siendo el que chofer.
El que carga la caja.
El que escucha.
El que calla.
Y no porque fuera menos.
Sino porque eso era lo que el momento pedía de mí.
Y yo estaba comprometido con la causa.
A veces, servir es lo más valiente que puedes hacer.
La mayoría solo quiere dominar.
Brillar.
Que los aplaudan.
Pero yo he entendido algo que no muchos ven:
No siempre hay que ser el jefe.
No siempre hay que alzar la voz.
No siempre hay que ser el que da las órdenes.
A veces, para que algo grande salga adelante, alguien tiene que bajar la cabeza, cargar con lo que toque y hacer que pase.
El problema es que si te ven en ese rol, te subestiman.
O se aprovechan de ti.
O te pisan.
Porque la gente está tan obsesionada con el poder…
…que se les olvida que lo que de verdad vale, es SER ÚTIL.
Y ser útil no es gratis.
Implica entender qué estás haciendo allí.
Por qué asumiste ese rol.
Y para qué estás aguantando.
Porque aguantar por aguantar es de huevones.
Pero aguantar por una causa, es de vencedores.
Y eso es lo que vamos a trabajar en LANZA O MUERE.
Un curso de 60 días donde no importa si vienes como líder o como huevón.
Importa que vengas con un propósito.
Con la intensión de construir algo que valga.
Y con las bolas bien puestas para ajustar, servir y lanzar una y otra vez hasta que funcione.
Empieza el 29 de mayo.
Sin grabaciones.
Sin repeticiones.
Sin frases de autoayuda.
LANZA O MUERE