¿Jugar al escondite para que te extrañen?

Hay un “consejo” que corre por ahí como si fuera sabiduría ancestral.

“Desaparece un tiempo para que te extrañen.
No respondas tan rápido.
Hazte el ocupado.
No estés tan disponible.”

Y la gente, como ovejita, lo sigue al pie de la letra.

Como si jugar al escondite fuera la forma de construir una relación sana.
Como si dejar de mostrar interés fuera sexy.
Como si el otro fuera a valorarte más… solo porque no estás.

Qué cagada.

Una vez alguien me dijo eso.
Me lo soltó con cara de gurú de Instagram.
Y lo peor: esa persona era justamente quien yo quería que me extrañara.

Imagínate la escena.

Yo allí, entregado, atento, claro.
Y del otro lado:
“No nos veamos tan seguido… para que yo pueda extrañarte.”
(¿Perdón? ¿tengo que desaparecer para que te den ganas de verme?)

Desde ahí todo se fue en picada.

Ese día supe que aquello tenía fecha de caducidad.

Si tienes que andar midiendo cada mensaje, desapareciendo para generar ansiedad…
Tu vínculo no es real.
Es un espejismo.

Una mierda endeble que solo se sostiene con miedo y juegos baratos.

Y te lo digo de frente:
Si tienes que esconderte para ser valioso, no vales un carajo en ese espacio.

O más duro aún:
No te valoran.
No porque te muestres mucho.
Sino porque no les interesa.
Y punto.

Pero eso no te lo dicen.
Te dan consejos con perfume:
“Hazte el difícil.”
“Que vea lo que pierde.”
“Deja que te busque.”

¿Te digo algo?

Gente que piensa así no sabe qué hacer con alguien que no está jugando.
Se asustan.

Porque si tú te muestras sin filtros, sin truquitos, sin atención dosificadas…
rompes el juego.
Y ahí es cuando se ve quién está listo para algo real.

Esto no es solo amor.
Esto es vida.
Es negocio.
Es comunicación.

Quieres que lean tus correos, tus páginas, tus anuncios…

Entonces escribe con intención.
Con claridad.
Con presencia.

No escribas como si tuvieras un palo metido en el culo.
Ni como si te diera miedo que te lean.
Ni esperando el “me gusta” ajeno para confirmar que valía la pena enviarlo.

Hazlo y ya.

Y si te ignoran, si nadie responde, si todo se queda mudo…

Pues mejor.
Ya sabes que eso no era.
Y puedes ir por lo siguiente.
Sin perder el tiempo.

Por eso existe esto:

LANZA O MUERE

Un curso de 60 días para dejar de esconderte.

Dejas de calcular.
Dejas de pensar demasiado.
Dejas de esperar aprobación.

Y te lanzas.
Como eres.
Con lo que tienes.
Sin disfraces.

Porque si no te quieren así…
¿de qué coño sirve que te quieran?

Empieza el 29 de mayo.
Sin grabaciones.
Sin repeticiones.
Sin excusas.

LANZA O MUERE

O sigue jugando al desaparecido… a ver si te extrañan.

© Copyright 2024 – Todos los derechos reservados, Estimulante C.A.