La inmensa mayoría de la gente asume para iniciar y pregunta para cerrar.
Wow!! pero el dinero se gana haciendo lo contrario.
Preguntando para iniciar, afirmando para cerrar.
Ocurre que la inmensa mayoría de la gente tiene baja la testosterona y muy grande el ego. Y usan lo segundo para esconder lo primero.
Tienen tan incrustada la cabeza en el ano que dan por hecho que lo que necesitan ellos es lo que necesitan los demás; y tanto miedo a no ser suficientes que piden instrucciones cuando lo que toca es dirigir.
Para que me entiendas, están en la cama en pelotas y piden permiso para meter la paloma y perdón por hacerlo.
Sí, así nos han hecho actuar.
Y si piensas que lo que te estoy enseñando en este email es a preguntar primero y liderar después, tú también lo eres.
Pobre, quiero decir. De mente, espíritu y seguramente de bolsillo.
Porque la única forma de proyectar autoridad no es memorizar un millón de trucos y patrones, sino creer con firmeza que cruzarse contigo es una enorme suerte.
Aunque todo eso es imposible si vives rodeado de gente que lleva toda la vida creyendo que ser libre es cuestión de suerte.
Échale un ojo a eso, confía en mí: