Seré breve.
El otro día vi un vídeo.
Una partida de ajedrez entre una mujer muy buena y un niño de 11 años, que era un genio.
El niño gana.
Ojo, la mujer es muy buena, pero el niño no es de este planeta.
La mujer (adulta, unos 30) lo felicita.
Él le da las gracias y le dice que algún día se alegrará de haber jugado y perdido contra él.
Ella, amable, le pregunta el motivo.
El niño le dice que será campeón del mundo.
Saluda educado, se levanta y se larga.
Él y su almohadilla para llegar a la mesa, es un carajito de 11 años.
Bien.
La inmensa mayoría de los comentarios era para insultar al niño.
-mgv
-Que mal educado esta ese niño.
-Se va a dar unos buenos coñazor en la vida.
-Qué se habrá creído.
-Retrasado
Y otros piropos por el estilo.
El niño era educado, pero además de muy inteligente, tenía una sorprendente y arrolladora seguridad en su mismo.
11 años.
Seguridad e inteligencia que la mayoría de los adultos, no podrán soñar en su vida.
¿Y a qué se dedican?
A insultar al que pisa seguro.
A insultar al que cree en sí mismo.
A insultar al que no se conforma y tiene sueños gigantes.
¿Se dedican a aprender y admirar tan extraordinario valor en alguien tan joven?
¿En tratar de detectar que patrones le han llevado ahí antes que a la inmensa mayoría?
¿Algo que podamos aprender para nosotros?
No, solo lo insultan.
Desde el miedo.
Desde la envidia.
Con su propio y diminuto pene metido en su culo.
Malditos.
Que se jodan.
Esto es muy sencillo, si un futuro campeón del mundo de 11 años, te parece un arrogante y le deseas “escarmientos”…
…te pido por favor que no te apuntes a mi newsletter, da vergüenza compartir tiempo y conocimientos con gente así.
No es un chiste.
Eres idiota y un huevón(a).
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