«El mundo está hecho de muchos mundos, algunos estan conectados entre sí y otros no.» (De la película Perfect Days)
Anoche un tipo estaba con dos mujeres a la vez en una discoteca de la capital.
La discoteca era un lugar muy sifrino y el tipo no era ni muy alto, ni muy buenmozo, ni muy elegante. Las mujeres sí eran todo eso.
Una mesera joven los miraba entre impactada, impresionada y deleitada. Lo mismo hacían los pocos asistentes que allí estaban.
Ni ellas tenían pinta de putas, ni él de poder pagarles en caso de que lo fueran.
El tipo debía ser un triunfador en algún aspecto de su vida, algo debía saber hacer bien. Quédate con eso.
Ahora pones a ese mismo tipo detrás de un escritorio poniendo sellos, o en una computadora haciendo tablas dinámicas, y el mismo tipo se convierte en otro tipo.
Alguien que ha tomado malas decisiones en su vida. Quédate con eso, con lo de las malas decisiones.
Mismo tipo, distinto fondo.
El fondo es parte de tu identidad, de tu imagen, de tu valía.
Los lugares a los que vas, la gente con la que te juntas, las cosas que haces.
Mucho más que tu currículum, el nombre de la empresa para la que trabajas o los apellidos del huevón con el que te reúnas, por mucho dinero que tenga. No hablemos de tus estudios, eso no le interesó nunca a nadie en toda la historia del universo.
Eso es lo primero que te quería decir, el fondo. Busca pasar el máximo tiempo posible en el fondo en el que estaría alguien como la persona que quieres ser.
Lo segundo es que lo normalices. Hay muchos mundos, algunos están conectados entre sí, otros no, pero está permitido vivir en todos, y aquellos que normalizas son tan extraños para el resto como lo son para ti ahora mismo aquellos con los que sueñas.
Qué sentido tiene esperar, empieza a construir tu fondo ya mismo.
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