Hace meses cuando me recuperaba de la rotura de costilla y estaba en el gimnasio, me dice el entrenador (la persona más fuerte que conozco)…
….Me dice:
“Chamo. Tienes que leerte Las leyes del éxito, de Napoleón Hill”
Algo de éxito sabe porque es campeón nacional de halterofilia en su categoría. Te digo que está muy fuerte, pero fuerte. Más fuerte que el olor de pies de otro.
Le hago caso.
Compro el libro.
Además, compro el libro porque si te llamas Napoleón no hace falta siquiera que pongas nada de éxito en el título, tu propio nombre es una sacada de huev…
Llega el libro.
Libro gordo.
Más gordo que la amiga fea… (Y eso ya es mucho decir)
Y en un lugar dentro de ese mastodóntico curso (en realidad es un curso) dice una frase de Andrew Carnegie (industrial del acero) que rompe con una idea común en el extraño mundo online:
“Coloca todos tus huevos en una canasta y luego vigila la canasta para asegurarte de que nadie le de una patada”
Hay veces que tiene que venir alguien desde fuera (normalmente alguien que ya está muerto, así adquiere más relevancia) para corroborarte una idea que tenías más que clara aunque la creencia general sea:
“Pon huevos en diferentes cestas porque ñiñiñiñi”
Si gano dinero durmiendo es porque un día decidí apostar por mi al 100%.
Apostar todo a mí. Tomé las riendas de mi vida y aposté al caballo ganador:
Yo.
Tuve una idea clara, tuve un propósito claro: compartir lo que sé de copywriting y marketing de respuesta directa.
Y me centré en eso, me concentré en eso, puse todos los huevos en una cesta y cualquiera que se acercara le metería una patada en las bolas.
No hay mejor forma de desenfocarse y no apostar por ti que “poner huevos en diferentes cestas”
No hay mejor forma de conseguir lo que quieres que tener claridad de ir por eso como una flecha.
No hay mejor forma.
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