Hace algún tiempo cuando lloraba en las esquinas, comencé a ver como método de tortura a mis problemas sentimentales la serie inglesa First Day y algunas veces la utilizo en los emails de los que me pagan.
Ayer recibí un WhatsApp de una conocida…
Dice así…
Hola Ygor!!
Ayer viendo First day me acorde de ti. Ahora lo veo con “ojos de venta”
Me encantó esta parte
La chica le dice al chico: ”Tú tienes pinta de dar abrazos y yo lo que quiero es a alguien que me coja…”
Entonces lo entendí: mi cliente busca que lo coja, nada de abrazos
Gracias!!!
Coño…
En este caso respondí el mensaje como el que da abrazos para que no se complicarán las cosas, pero eso es otra cosa.
A lo que vamos.
Ignoremos por un momento los problemas emocionales de quien dice algo así ante millones de personas y apreciemos la carga de sinceridad de todo lo que saldrá de su boca.
El cliente pedirá abrazos, caricias y acurrucarse.
El vendedor pondrá su abrigo encima del charco, dará un beso en la mejilla y quedarán en llamarse mañana.
Y la compra nunca llegará.
Y nadie sabrá explicar por qué.
Y cuando llegue y te diga que lo que tu cliente quería era que le pusieras contra la pared y le agarrarás del cuello mientras le empujabas me dirás que no.
Que tu cliente no.
Que en este caso no.
Que en ese negocio nadie.
¿Y sabes lo peor?
Que si le preguntas, el cliente lo confirmará mientras asoma la cabeza por una cortina. Pero claro, ¿cómo quieres que te lo diga? Si mientras te lo piensas, tu competidor, ese que es mucho peor que tú, le está dando a cuatro.
¿Eres pasivo o activo?
¿Dominante o sumiso?
¿Esperas a que vengan o vas?
¿Sigues o mandas?
¿Sugieres o decides?
En unas horas publicaré una lección en la que destripo la estrategia responsable de más del 20% de mis ventas este año.
Una estrategia basada en un maldito detalle que consigue que cada conversación con un cliente potencial se convierta en una oportunidad de cierre.
Ojo, esta lección no es apta si eres de los que dice cosas como:
es que mi mamá…
es que mi jefe…
es que mi empresa…
es que yo no decido…
es que mi producto…
es que mi cliente…
es que nadie en el sector…
es que tal o cual cosa no depende de mí…