Te voy a contar una de las grandes cagadas del cerebro. Al menos para mi.
Una de las mayores dificultades que tiene el cerebro es «bajar a la tierra» ideas que en la cabeza tienen todo el sentido del mundo.
Supongo que te habrá pasado, se te ocurre algo que en tu cabeza suena de pinga, pero una vez lo quieres llevar a cabo en la vida «fuera de tu cabeza» no sabes ni por donde empezar.
Da igual que sea en tu vida personal o profesional. Pasa igual.
Es como que hay una desconexión entre lo que pasa «dentro» y lo que llega a pasar «fuera». Para que lo entiendas mejor, es como si en un cine lo que se viera en la pantalla no tuviera nada que ver con la película que has puesto en el proyector.
Te cuento esto porque durante el último año he trabajado con muchísimos emprendedores y he visto que uno de sus mayores problemas era «bajar a la tierra» sus productos.
Se quedaban demasiado en el aire. En lo «etéreo».
¡Ojo! Yo el primero. Imagínate que yo he trabajado en copywriting estos dos últimos años…
¿Qué coño es el copywriting?
Esa es la pregunta que me hacía el 100% de las personas y en cierto modo…la que yo también me hacía.
Eso puede ser muy grave para tu negocio porque mientras no haya «tierra» la cantidad de personas que lo van a entender y que te van a pagar por ello…va a ser ridícula en comparación con las que te comprarían si consigues bajarlo a la realidad.
Darme cuenta de eso ha sido la clave para crear un producto que va a gustar a mucha gente.
No puedo contar mucho más. Aunque muy pronto podrás acceder a él.
Solo te diré que huele mucho a tierra y que trata de comunicación.
Cuando te cuente más detalles solo podrás decidir sí o no. Pero ten por seguro de que tendrás claro qué es, para qué te puede servir y cómo puedes aplicarlo.
No solo lo vas a entender, es que además te va a ayudar a que tu pongas «tierra» en tu mensaje.
Te contaré más pronto.