El otro día vi un documental donde salía un carajo que decía que lo que más odiaba en esta vida era la mentira.
El carajo se ponía hasta rojo.
Odio la mentira.
Odio la gente que miente.
No lo puedo soportar.
Coño, parecía que le iba a estallar la cabeza.
Estába más indignado que María Corina en el CNE
Yo no sé por qué se ponía así.
Todo el mundo miente.
Él también.
A ver, luego hay gente que esto lo hace sentir mal.
Hay personas a las que le dicen, vamos, confiesa un defecto, un pecado… y te dicen cosas tan trágicas como…
…
….
Soy muy terco.
(Sonido de grillos)
Una vez le robé 25 bolívares a mi mamá.
(Más grillos)
Me preocupo tanto por los demás, que me olvido de mí mismo, ese es mi mayor defecto.
(Aquí hasta los grillos se callan)
Pues no sé.
A mí una vez me preguntaron algo inconfesable para un tema de un trabajo, había gente delante y les dije que el trabajo que hacían algunos de los presentes era una cagada y no les pareció bien.
Les parecí un cabrón y me invitaron a retirarme.
Pidieron un pecado, se lo di y mira de qué sirve jajajaja
Bueno.
Es igual.
¿Por qué te cuento esto?
Porque en el capítulo II de Copywriting con dos bien puestas te doy unos ángulos de unos emails que cuando los escribí y publiqué en 2022 mucha gente me decía que estaba loco, que nadie me tomaría en serio.
Ya ves, lo único que estaba haciendo era contar la verdad.
Y en el libro te digo los ángulos psicológicos que mejor funcionan para eso.
Funciona tan bien que mucha gente lo tiene delante y no lo quiere ver.
Por si te interesa, suscríbete y espera que este oficialmente a la venta
Copywriting con dos bien puestas
El libro.