Profesión para llegar al NIRVANA

Dice así…

“Lo que voy a contar ahora es bastante personal y en cierta manera me da vergüenza, pero lo voy a hacer igualmente.

Durante años me creí esa mierda. En serio, me lo creí.

He dicho que era ingenuo y no exageraba.

Me creí que un día iría caminando por el pasillo de la universidad y me chocaría con alguien.

Sus cosas volarían por el aire haciendo que cayeran al suelo.

Justo en el momento de recogerlos nuestras manos chocarían, nos miraríamos y nos enamoráramos al instante.

El ejemplo más lamentable que tengo de esta “filosofía” es que una vez estaba con el entonces “amor de mi vida” frente a frente, apunto de besarnos, mirándonos a la cara, a escasos centímetros no hice nada más porque “tenía que pasar por sí mismo”.

La verdad, no sé en qué mierda pensaba. Finalmente, no pasó nada, claro.

Nada ocurre así. Al menos, no de forma casual, no porque sí, no de manera espontánea, no porque el cosmos así lo decida.

No.

Te puede parecer una locura, una insensatez, una ingenuidad, pero tarde años en aprender la lección.

Y la lección era que ocurre si tú quieres que ocurra. 

No si el “destino” quiere, no si el cosmos quiere, no si los dioses quieren.

Puede haber algo etéreo que influya, no digo que no, pero lo que digo es que nosotros somos los dueños de nuestro destino y vamos hacia donde nosotros decidimos ir.

Esto es una pequeña parte del inicio de la lección de las próximas semanas.

Es una lección tan profunda como sencilla de aplicar.

La lees e inmediatamente puedes corregir antiguos emails o anuncios y crear nuevos con nuevas maneras de rematarlos.

Te recomiendo que de vez en cuando hagas primero el cierre.

Y luego el resto.

Estarás fresco, fuerte, con vigor.

Uy, eso era un truco importante. Se me escapó como un peo en yoga.

¿Qué pasa si no haces bien el cierre de una venta?

Que no vendes, que te frustras, que lloras, que no sabes que pasa, que te pones a dudar de todo:

De ti.

De tu negocio.

De tu valor.

De lo que aportas.

En el momento en que alguien vende todo cambia.

Antes todo era una maldita mierda y coño todo muy mal.

Después de ganar dinero la ansiedad y el estrés se van y uno siente como se oxigena todo el cuerpo.

Yo soy el primero que ha vivido eso.

Se pasa de la oscuridad a la luz.

Qué importante es saber vender.

Y dentro de vender, cerrar (el nirvana, el momento grande)

Si hay una profesión que se llama closer de ventas por teléfono, debería haber una habilidad suprema en email marketing que se llame “email-closer”.

De eso hablaremos este mes.

De cómo cerrar la venta con 6 tipos de cierres increíblemente buenos y efectivos.

Algunos no apto para blandos.

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