Mira
Te cuento algo y si quieres te ríes de mí.
Esta mañana crucé palabra con una cajera. Me comentaba que era increíble cómo recordaba números de clientes random, pero aveces olvidaba cosas que sí debería recordar.
¿Y a qué viene esto?
Qué me quedé pensando…
Pensando
pensando
Y se pasó por mi cabeza el número de cédula de mi ex.
Pero que coño…
Que imbécil soy…
Luego respire
Y creo que pasa por lo siguiente
Nuestro cerebro es como un imán para las emociones fuertes. Y cuando hablamos de emociones, el amor, el desamor, la ira o el miedo son los reyes.
¿Por qué?
Porque liberan un cóctel de químicos en nuestro torrente sanguíneo que funcionan como pega loca para los recuerdos.
¿Y qué tiene que ver esto con el copywriting?
¡Todo!
El copywriter más efectivo es aquel que dibuja en la mente del lector y una vez logra eso asocia su producto a una emoción.
Ese mecanismo de asociación y fijación de la memoria pasa siempre y muchas veces sin poder controlarlo.
Tal es la prueba que al día de hoy todavía recuerdo ese número de cédula (solo vi ese número un par de veces)
Entonces con esto te quedarán claras dos cosas.
Una
Debes saber dibujar en la mente de tu cliente si quieres que te recuerden a ti o tu producto.
Dos
Que en este correo quedó bastante claro que yo fui el dejado y el que sintió emociones más fuertes como para recordar un número.
Con la primera te puedo ayudar
COPYWRITING CON DOS BIEN PUESTAS (1 de mayo)
Con la segunda tendré que golpearme la cabeza