Mira.
Te diré algo importante.
La mayoría de la gente ahí fuera, cuando tiene algo que le funciona en su negocio o cree tener una idea extraordinaria, se lo guarda.
Lo esconde.
No quiere que nadie se lo robe.
¿La razón?
Son pobres de espíritu, que es la verdadera condena de la pobreza.
Esa mentalidad es la más patética y pobre que existe.
Y lo más gracioso, es que son esas personas las que suelen presumir de solidaridad, de generosidad y de todas esas cosas que suenan tan bien.
Sin embargo, para ser generoso, pero generoso de verdad, tienes que ser valiente.
Tienes que ir a la gente y contarle todo, absolutamente todo lo que sabes, compartirlo con ellos, sin miedo.
No guardarte tus «secretos» pensando que te los robaran y que otro te quitará lo que «es tuyo».
Todo lo que compartes se multiplica y todo lo que te quedas solo para ti, se pierde.
Este ejercicio, muy sencillo, como casi todo lo que vale la pena, es algo que te recomiendo que hagas.
Sé generoso, pero de verdad.
Sé generoso con tu dinero, con tus ideas, con tus contactos.
(Ojo, si eres generoso luego no te pases el día diciendo lo que generoso que eres y reprochando que no se te valora tu «generosidad». Porque entonces no eres generoso, eres un manipulador).
¿Resultados de la generosidad real?
Abundante abundancia.
Riqueza.
Placeres.
Experiencias.
NO FALLA.
En todo caso, haz con esta información lo que quieras.
Personalmente, he contado cada «secreto» aquí.
COPYWRITING CON DOS BIEN PUESTAS
Pd.: El viernes 19 de Julio a las 23:59, hora de Caracas, este libro se retira de la venta.