Se acabó.
Llevo tiempo diciendo este mensaje en privado y recientemente he empezado a decrilo en público.
Ahora ha llegado el momento de DIFUNDIRLO.
¿Te das cuenta… te das cuenta, criatura, del impresionante inicio de email que acabas de leer? ¿De cómo te agarra por las bolas y no te suelta? Todavía no te he soltado. ¿Lo notas? ¿Y te das cuenta, si no eres un trasnochando, de que puedes copiarlo y utilizarlo para hablar de lo que te dé la gana? Si no te das cuenta de esos detalles normal que no veas el consejo en los emails, y en ese caso mi consejo es otro y claro: busca un trabajo en el estado. Continuemos, que hoy voy en serio. Como decía, se acabó. Estamos viviendo la mayor redistribución de riqueza de la historia. Te lo cuento por partes, para que transcienda. La mayor redistribución. De riqueza. De la historia. La estamos viviendo ahora, la mayoría de la gente no se ha enterado y durará unos 8–10 años más. Terminado ese tiempo veremos a ricos que lo han perdido todo y clases medias convertidas en millonarias. Y también veremos a gente llorando muy fuerte. Gente llorando muy fuerte ahora para no sentirse culpable por no aprender lo que deben aprender, y más fuerte dentr de esos 8–10 años cuando su riqueza relativa sea 100 o 1000 veces menor a la actual. Y eso está pasando ya y es, únicamente, cuestión de aprender. De aprender cómo funciona el dinero y cuatro cosas más acerca de cómo comportarse para generarlo. Sé que este email es denso, pero sígueme, porque puede ser lo más rentable que vayas a leer en tu triste vida. Quedan 8–10 años. Pasado ese tiempo, se acabó. Y quizás hasta dentro de varias generaciones no se vuelva a ver una oportunidad parecida. Asociamos ganar dinero a no parar, a esfuerzos sobrehumanos, inteligencias extraterrestres y a hacer lo imposible, pero eso no es así. Al menos no es así ahora y no lo será durante los próximos 10 años. Estamos a la altura del partido en el que se gana con ingenio, no con esfuerzo. Estás viviendo el momento más propicio de la historia para cambiar tu situación y la de las generaciones que vienen. Y no conseguirlo será única y exclusivamente tu culpa. Una negligencia que tus antepasados no entenderían y tus descendientes reprocharán durante siglos. Créeme o no lo hagas, pero si escuchas el audio y haces las 5 cosas que allí te digo es cuestión de tiempo que tu familia encargue una estatua de bronce a tu imagen y semejanza. Y como te decía eso lo cuento AQUÍ 5 principios para subirse a la ola que ya ha empezado. 5 consejos que debería haberte dado tu papá, si hubiera tenido la más mínima idea de cómo funciona el mundo, que no era el caso.