Mira.
El otro día pasé varias horas en el negocio de un empresario que asistió a la charla del Tibisay Maturín, donde me gustó todo menos el pan relleno de empanada.
Pero el negocio de este empresario era más fitness.
Un centro donde van los deportistas de élite para mejorar su rendimiento, prevenir lesiones y todo eso.
Es un tema muy específico, el alto rendimiento.
El caso es que me enseñó sus cámaras hiperbáricas, sus trajes de entrenamiento, sus salas de musculación y recuperación, en fin, un poco todo.
Y en medio de la conversación me dijo algo que seguro te interesa.
Fue así…
-Hace unos años tenía unos socios. Terminamos mal.
-¿Y eso?
-Coño, entre otras cosas porque se centraban en el precio, por ir a buscar volumen. Era un gimnasio, 30$ al mes. Esto se llenó de gente que venían a pasar la tarde y encima protestaban por todo. La gente a menos paga, peor cliente es.
Bien.
Esto, que es algo que cualquiera te podrá confirmar, es algo que la mayoría de la gente no entiende.
Quein dicir…
Mucha gente tiene la idea de que si vende su servicio económico, el cliente al que se le vende será menos exigente, porque ha pagado poco.
Entonces no tienen bolas a cobrar precios altos por dos cosas:
-Porque no saben vender.
-Porque andan cagados de que les llamen ladrones, estafadores o les exijan demasiado y no estar a la altura. Cuando es todo lo contrario. A menos paga la gente, más ladilla se vuelve. Eso lo sabe cualquiera que tenga un negocio y sepa deletrear su nombre.
Así que es mejor asumir, cuanto antes, que es una cuestión de bolas, porque a todo el mundo que vende un servicio le gusta la idea de que se lo paguen realmente bien.
Y ganar dinero.
Y no aguantar idiotas.
Y ahora que estamos todos de acuerdo, sigo:
En mi opinión no solicitada de hoy, tres cosas:
-No vendas barato o atraerás un tipo de cliente que es lo peor que puedes atraer.