Hablemos de cómo saber si hay dinero en tu mercado.
El otro día tomando una cerveza con varios conocidos, uno de ellos vino con otro que estaba entusiasmado.
Esta bien, ¿y qué?
Pues nada, que quizas los motivos de su entusiasmo te interesan.
Mira.
El tipo estaba entusiasmado porque había descubierto un nicho donde había un montón de búsquedas.
Un montón.
Era sobre una afición suya. Da igual qué afición para lo que te quiero contar.
Entonces, según estaban hablando los demás, me disculpé para ir al baño.
Saqué el celular y busqué ese supuesto nicho tan rentable.
Había muchas búsquedas relacionadas con la afición de este tipo.
Pero no había ni un solo anuncio en Google.
Nada, cero.
Tampoco webs.
Sin competencia.
¿Conclusión?
No hay un dólar ahí.
Si no hay competencia no hay dinero.
A más competencia, mejor.
No hay que confundir búsquedas con oportunidad de negocio.
Si tú pones Hitler en Google saldrán millones de búsquedas.
Pero no verás anuncios pagados para anunciar a Hitler.
Es así.
Al volver a la mesa, no sabía si decírselo o no.
¿Se lo digo y quedo como el que vino a cortarle la nota con su idea?
¿No se lo digo y le dejo que siga perdiendo el tiempo?
Al final decidí que no le diría nada. En realidad me daba igual.
No me provocaba entrar en “discusiones” con nadie.
Me daba flojera.
Disfrutaría de mi cerveza y del entusiasmo que tiene mucha gente en descubrir ideas arrechisímas y únicas en vez de escuchar al mercado.
Nada en contra de esa gente. (yo fui uno de ellos)
Deben tener una autoestima más grande que el Everest.
Personas que piensan que se les ha ocurrido una idea para ser millonarios que jamás se le ocurrió a nadie en su pueblo.
Ni en su ciudad.
Ni en su país.
Ni en su continente.
Ni en su planeta.
Ni en su galaxia.
Una idea única, un único negocio del planeta web.
Y no solo eso, deben pensar que si empieza a dar dinero, no habrán 10.000 peleando por el mismo dulce un rato después.
Bien.
Una vez sabemos que estamos en un mercado con mucha competencia y que sabemos que hay mucho dinero, tenemos que tener una identidad, una cabeza propia.
Un relato.
Debemos utilizar el poder de las historias para ganar dinero.
Sabiendo la psicología que hay en ellas.
Hacer lo que se hace sabiendo lo que se hace.
Eso es lo que vendo.
Y si te interesa diseñar un buen relato para dividir tu nicho, seas plomero, abogado, prostituta o astronauta, tienes que mirar aquí