Cuando tenía 10 años, tener internet en la casa era algo raro, teníamos que ir a unos sitios donde había computadoras que sí tenían internet.
Se llamaban «Ciber Cafés» y durante unos, pocos, años fue un negocio muy muy rentable.
Luego internet llegó a las casas de to mundo y ese negocio tan rentable se fue a la mierda.
Al igual que los locales de alquiler de películas.
Fuera.
Recuerdo que en aquella época de los «cibers Cafés» estábamos muy enfiebrados con un juego.
Seguro te suena.
Se llamaba «Counter Strike» y consistía en matarnos los unos a los otros.
Fin de la historia.
Salías, comprabas unas armas y a ver quién aguantaba más tiempo despierto. Si te mataban esperabas a que se murieran todos y volver a empezar.
Luego entré en la adolescencia y cambié el teclado por el Joystick.
Ya me entiendes.
El motivo por el que te cuento esto es porque en los últimos 2 años he sacado 8 cursos digitales, he escrito 3 libros, 1 evento presencial, pronto 2, me he presentado a personas más veces que en mis 27 años anteriores y he intentado todo con mucha más insistencia.
Y, por supuesto, algunos han salido bien, otros han salido mal, y otros regular.
Es cierto que últimamente están saliendo más bien que mal, y aquí es donde quiero que reflexiones.
La gente falla en la recuperación después de caerse. Si quieres ser diferente al resto, fracasa, sin miedo, saca la lección y sigue avanzando.
Nunca tendrás más éxitos que fracasos, no es así como funciona la vida. Y no va a cambiar ahora, ni nunca.
Los primeras veces son para aprender NO para tener éxito, y no basta con comenzar, hace falta entender por qué la cagaste.
La vida es como ese juego del que te hablaba, cada vez que te matan, esperas un poco, y vuelves a nacer para intentarlo de nuevo y no caer en la misma trampa que caíste la vez anterior.
Los jugadores que realmente ganan tienen claro que la mayoría de cosas que te suceden, no te suceden A ti, sino suceden PARA ti, y es ahí donde los ganadores crecen y crecen y crecen y vuelven a crecer.
Hoy no vengo a venderte nada, bueno sí, una idea, muy poderosa si la entiendes.
«El futuro pertenece a quien cree en la belleza de sus sueños» Roosvelt.
Nunca te olvides de que nuestra forma de progresar no es en línea recta, es en zig-zag.
PD.: Te recuerdo que mañana 21 a las 23:59 sube de precio las pocas unidades que quedan de este libro (si quedan menos de 10 me las quedaré)