Una reflexión…
> Puedes trabajar para ganar dinero, unos pocos lo hacen.
> Puedes no trabajar y no ganar dinero, unos cuantos más hacen esto.
> Y puedes trabajar para no ganar dinero, esto es lo que hacen la mayoría.
Si fuera tú volvería a leer esas tres líneas porque son lo más cierto que leerás hoy. Tan cierto y tan simple que resulta difícil de procesar.
La mayoría de la gente trabaja para NO ganar dinero.
El que envía propuestas, por ejemplo. Trabajo que impide ganar.
El que envía emails y wasaps «con más información», por poner otro ejemplo.
El que no cree en el bitcoin pero sí en muñecos de yeso.
El que pasa el día de oficina en oficina tomando cafés.
El que se enamora de cualquiera que le escupe.
¿Sí o no? ¿Lo ves ahora?
La mayoría trabajan para no ganar.
Trabajan con el firme propósito de mantenerse a flote. Lo que sea con tal de consolidar esa posición.
Ahora yo te pregunto…
¿Cuántas cosas haces para no ganar dinero?
Quédate con esta pregunta. Guárdatela y repítetela a lo largo del día.
Mañana te tengo una grabación, una venta telefónica (Sí, no son un mito)
Una venta de varios miles. Y veremos cómo cualificar, es decir, cómo saber si debemos continuar con la llamada por mucho dinero que haya en juego.
Y cómo proceder si hablamos con el decisor o si no lo hacemos. Exploraremos todas las posibilidades.
Se podría decir que lo que veremos es un mapa de decisión que nos indica cómo actuar en cada momento en una conversación con un cliente potencial.
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