Si quieres vivir de tu negocio o haciendo servicios tienes que hacer 3 cosas:
– Saber copywriting. (En inglés parezco más inteligente)
– Captar clientes.
– Retener clientes.
Pero lo que no se dice en esta enumeración es que lo que necesitas realmente es captar BUENOS clientes y evitar a toda costa los MALOS clientes.
La gente habla mucha paja a la hora de dar recomendaciones sobre cómo tener un buen negocio.
Que si propósito, que si pasión, que si visualiza el éxito con los ojos cerrados.
Yo prefiero abrirlos bien y esquivar al primer cliente que tenga olor a miseria emocional.
Es más, el 50% del éxito se trata de rechazar a los malos clientes.
A los jodedores, a los llorones, a los quejones, a los regateadores y a los pobres.
Si te centras en evitar a ese tipo de cliente disfrutarás más de tu trabajo, te sentirás más valorado, cobrarás más y la decisión de tener un negocio tendrá sentido.
Solo hay una cosa peor que un jefe tóxico y es tener 2 clientes tóxicos.
Continuamos.
Es tan importante identificar a los clientes buenos como a los malos.
Por eso en el próximo lunes te enviaré un boletín dónde me detengo a señalar qué es exactamente un buen y mal cliente.
Y me detengo porque como en las relaciones de pareja, veo casos de gente con talento que no acaba de ser feliz porque no sabe ver que ese cliente no le conviene.
Eso, créeme, te amarga la existencia.
Repito:
Es tan importante identificar a los clientes buenos como a los malos.
Y a veces los lobos tienen piel de cordero.
Cuidado.
Te apuntas aquí…