Mira.
Disculpa que te pregunte.
¿Cómo era eso de la mujer del César?
¿Cómo era?
¿La mujer del César debe ser una descerebrada y además, parecerlo?
¿O cómo?
No, en serio.
¿Cómo es el dicho ese?
La mujer del César es más puta que las gallinas y no debe parecerlo.
¿Era eso?
Aunque a mí lo de las gallinas no me suena con César.
Con su mujer, quizás,
Pero con César, no.
Para mí que estoy mezclando conceptos.
Bueno, lo podría mirar en Google, pero es que me queda lejos.
Pero eso, lo del César y la mujer y todo eso.
Lo que te quería decir es que es esta vida, es mucho más importante.
MUCHO MÁS IMPORTANTE.
Ser percibido como alguien valioso, que ser alguien valioso.
O esa, es más importante saber vender que lo que vendas.
Y ya sé que todos los guardianes de la moral podrían pensar cosas horribles de todo esto.
Pero los guardias de lo moral y los ofendidos 2.0 son gente a la que ni tú, ni yo, ni nadie, les debería hacer ningún caso.
La naturaleza humana es la que es.
Y hay gente que se sabe vender (y les va mejor) y gente que no (y les va peor).
Es lo que hay.
Y es muy lógico y esto lo entiende cualquiera, hasta la caja de una pizza entiende esto, que si pareces bueno y luego lo que entregas tiene calidad…
Pues infinitamente mejor.
Es más, si quieres estar en este mundo unos años y que te vaya muy bien, debes entregar calidad.
Pero ANTES de eso, debes saber vender esa calidad.
Si no sabes hacer eso, da igual lo bueno o malo que seas.
¿Entiendes entonces que la mujer del césar debe parecer una gallina y no puede parecer un rinoceronte?
¿Era eso?
Que aprendas a venderte, hazme caso.
Y para eso, está esto.
Y quedan pocos días para que se retire de la venta para el resto del espacio-tiempo humano.