No existe nada que tenga más repercusión en tu capacidad para producir, en concreto para producir dinero, que tener la cabeza limpia.
– Ponerte en forma
– Que no te afecte lo que te diga un hijo de puta
– Alejarte de hijos de puta
Ignorarlos está bien, no tratar con ellos es el signo de un emperador.
Y ahí es donde cae la mayoría, estando toda la vida junto a conocidos, familiares, parejas, socios, jefes, inversores, compañeros, trabajos y lugares habitados por infrahumanos que se quejan, critican, impagan, cacarean, exigen, reclaman y lloran.
Prefieren un mal cliente a perder una venta, una pareja que no los respeta a la soledad, un mal jefe a pasar frío durante cinco minutos, cualquier amigo a una sábado sin planes.
¿Cómo crees que vas a llegar a un sitio que importe cuando tu cabeza está llena de un ruido que no deja pensar?
De clientes que protestan, de compañeros que malmeten y de amigos que continúan la conversación donde la dejaron cuando tenían 16.
Da igual que seas Usain Bolt, hasta un niño de 5 años te ganará si corres con una cadena de 20 kilos amarrada al tobillo.
Nada es más importante que tu maldita cabeza.
Invierta en tenerla llena únicamente del material adecuado: