Te hago una pregunta…
Si te ponen a 8000 personas en fila… 8000 personas random, 8000. Escogidos al azar del mundo. Cualquier edad, nacionalidad y condición. 8000.
O-cho-mil. Imagínatelas en fila. Una detrás de otra.
¿Tú crees que al menos una te compraría?
¿Qué te contrataría? ¿Qué estaría dispuesta a pagarte más por lo que fuera que vendes? Y sin chistar además, algo así como «Ahí tienes mi dinero, gracias, adiós.»
8000, del mundo, 8000. Espontaneos. ¿Uno te compraría? ¿Sí?
«Y 10», estarás pensando; y si me apuras, 100.
Ok, ok.
Bueno, en el mundo hay 8000 millones de personas. No 8000 sino 8000 millones.
Eso significa que existen, al menos, 1 millón que te comprarían.
O 10 millones; si me apuras, 100 millones.
Entonces…
Entonces, entonces, entonces…
¿Qué haces persiguiendo esa oportunidad interminable? ¿Y lamiendo los zapatos al carajo que te putea?
¿Qué haces bajándote los pantalones y por qué no tienes ya 1 millón de clientes?
No sé, pregunto.
¿Cuál es tu excusa?
¿Cuál es tu excusa?
Espera, tres pregunta más:
¿Cómo generar más oportunidades?
¿Qué hacer con los clientes que te rechazan?
¿Cómo hacer seguimiento?
Esas tres preguntas te las respondo en un curso que se titula…