¿Indeciso? Bueno, puede que sí, puede que no…

Mira

Te cuento algo que me da indigestión y a ti también debería.

La gente ambigua, indecisa o veleta.

Esos que no sueltan una palabra, pero te lo dicen todo con el silencio, con un gesto y con un camión de “tal vez”, “puede ser”… que nunca se resuelven.

Y te dejan ahí, en el limbo, flotando, esperando… esperando… esperando…

¿Qué pasa? ¿No te has dado cuenta de que yo no tengo tiempo para eso?

Te lo voy a decir claro:

Si estás frente a mí, necesitas darme una respuesta.

No me vengas con mareos, no me vendas humo.

Lo mínimo que se espera es un sí o un no.

¿Qué te incomoda? Perfecto.

¿Qué te arrecha? Mejor todavía. Así puedo saber exactamente dónde clavar el cuchillo y retorcerlo.

¿Y si te piden tiempo para pensar?

Bien, pero marca tú el tiempo y déjalo claro.

Uff!! Solo pensar en quedarme atrapado en esa situación me hace sangrar el estómago.

Un dicho popular dice:

«Si no te decides tú, alguien más lo hará por ti.»

Sinceramente, yo prefiero no esperar a que la gente decida por mí. (reconozco que en algunos momentos clave no lo hice)

Si tú no decides, yo lo hago. Y si no es lo que necesito, me largo.

Este comportamiento mata (de matar) la vida y la venta.

Cuando el copy no está claro, cuando te lanzas con vaguedades, es lo mismo que esas personas que no se deciden.

O das un sí rotundo o un no definitivo.

¿De verdad crees que alguien va a comprar un “bueno, tal vez, piensa y me avisas”?

¡No!

En ventas, como en la vida, no hay espacio para el limbo.

Tienes que ser claro, directo y pedir lo que quieres. Si no te lo dan, te vas.

Aquí están las lecciones:

-Si no sabes qué quieres, nadie lo va a saber por ti.

-No permitas que te dejen esperando. Toma el control, exige claridad.

-Debes ir al punto, cero vueltas, habla con claridad (si cumples este, el resto vendrá solo).

Esto es lo que hace la diferencia entre una persona que avanza y otra que se queda atrapada.

No es por hacerme la vístima, pero la vida se ha cansado de escupirme la cara.

Y es por bruto, por querer ir por lo complicado.

Mira, esto tan simple resume toda esta paja infinita:

«Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá.»

Muchos han repetido estas palabras frente a muñecos de yeso, pero nunca han tenido las bolas o bolos para aplicarlo frente a alguien de carne y hueso.

Bueno, esto ya está un poco largo. ¿Te vas a suscribir?

Coño, no me digas que eres uno de esa especie.

Demuestrate lo contrario y Suscribete!!

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