Me dice una conocida que prefiere dar clase en un colegio de monjas a hacerlo en un colegio público a pesar que eso le suponga trabajar más y cobrar lo mismo.
Los alumnos, los otros profesores, las familias. Nada que ver.
Casi pareciera que distintos grupos tienen distintas costumbres. Que distintas tribus desarrollan distintas culturas.
Distintas gentes, distintos lugares. Distintas formas de ver la vida, distintos resultados.
No sé en qué grupo estás tú. Y qué costo tiene a mediano o largo plazo.
Lo que sí sé es lo que yo hice para estar en el grupo que iba a donde yo quería llegar.
Y lo que he hecho para crear una newsletter en la que solo entra ese tipo de persona.