Esta mañana abrí el correo y parecía un grupo de WhatsApp de gente ofendida:
—“Estás equivocado.”
—“Si escribes tanto pareces necesitado.”
—“Hay que hacerse el difícil, eso es lo atractivo.”
—“La gente valora más lo que cuesta.”
Gracias.
No sabía que tenía tantos fans del misterio.
Pero como soy práctico (y un poquito cabrón), les respondí a todos lo mismo:
“¿Quieres tener razón o quieres tener dinero?”
Porque yo estoy escribiendo todos los días.
Y con esa “necesidad tan poco sexy” que dicen que tengo…
Estoy logrando que un porcentaje absurdo de lectores conteste.
Y algunos incluso compran.
Y no por misterio.
Ni por hacerme el difícil.
Ni por dosificar mi presencia.
Sino porque escribo claro, directo, presente.
¿Tú crees que «Nicolacito», el hijo de Maduro, manda SMS a toda hora por desesperación?
No, criaturita.
Lo hace porque, aunque te parezca imposible…
¡Le funciona!
(Y eso que ni siquiera ofrece algo útil…)
Mira, si tu forma de vender la aprendiste de un TikTok de relaciones tóxicas, normal que no vendas ni un llavero.
Aprovecho este email para responderle también a los que pensaron lo mismo pero no se atrevieron a escribirme.
Los que se quedaron con el dedo temblando sobre el botón de “responder” mientras pensaban:
—“Mejor no le digo nada, capaz me responde algo lógico.”
Y sí.
Lo más seguro es que sí.
Así que ya que estás leyendo esto y aún no te registras en LANZA O MUERE, hazlo antes de que me vuelva misterioso y deje de responderte.
Aquí va el link:
LANZA O MUERE
Nos vemos ahí.
Presente.
Intenso.
Y bien poco sexy para TikTok.