Me preguntan por mi rutina diaria

Podría decirte que me levanto a las 5.

Por supuesto jamás me oirás decir la estupidez esa de «por la mañana no me entra nada», así que no tardo en meterme dos huevos fritos, algo de jamón a la plancha y fruta.

Ahora la cafeína y la nicotina se las dejo a los flojos.

Escribo los emails del día siguiente, compruebo que el mundo no se ha hundido por la noche y me voy a pasear. 25 flexiones para empezar, eso no es negociable. A veces lo uno seguido de lo otro.

Vuelta. Un vaso de avena, una dosis de magnesio y baño frío.

Luego me contesto una pregunta. ¿Qué puedo hacer para llegar más lejos sin jalar bolas ni lamber culos?

Lo que sea que creo que responde a esa pregunta es lo que hago.

Para la hora de comer ya he conseguido más de lo que la mayoría de las personas conseguirán en toda la semana.

Podría seguir detallándote mi día y te seguiría mintiendo. Porque lo que hago no es nada de eso.

Lo que hago es lo que toca hacer, que resulta ser eso.

A veces me cuesta, claro. A veces fallo, claro. No empecé a hacer todo esto el día uno, obvio.

El otro día alguien me dijo que si fuera libre no haría estas cosas.

Hay quienes creen que no tener que hacer nada te hace libre, pero el ser capaz de hacer todo es lo que te hace libre.

Porque no tener que hacer nada es fruto de las circunstancias, mientras ser capaz de hacerlo todo únicamente depende de ti.

Subscribete!!!

© Copyright 2024 – Todos los derechos reservados, Estimulante C.A.