Te voy a explicar la diferencia entre el pobre crónico y el millonario por accidente.
El pobre crónico huye de la riqueza. Es el tipo al que si se gana el Kino perdería el ticket en el camino a cambiarlo.
El millonario por accidente es su némesis, hace dinero hasta cuando se tropieza.
Ambos perciben la misma realidad, pero la pasan por filtros distintos.
El pobre crónico asume que su esquema del mundo es correcto y, por tanto, todo lo que no le encaja es mentira.
Cuando el millonario por accidente se cruza con algo que contradice sus expectativas asume que su visión del mundo era incorrecta o incompleta y debe corregirla.
Ambos empiezan las frases igual:
- Eso no me gusta…
- No entiendo cómo funciona…
- No tiene sentido…
- Opino que está mal hecho…
Pero las acaban diferente.
El pobre lo hace así:
- Eso no me gusta… entonces, es mentira.
- No entiendo cómo funciona… entonces, es mentira.
Y el rico así:
- No tiene sentido… entonces, algo no estoy entendiendo.
- Opino que está mal hecho… entonces, estaba partiendo de una suposición equivocada.
Cuando te cruces con uno de ellos, con una de esas personas que parecen ganar dinero por castigo, pégate a ellas y destripa sus razonamientos.
Cada día pongo todo mi esfuerzo en moldear mi cerebro para que se parezca más al de un millonario por accidente.
Para que tu también lo hagas aquí tienes el curso 27 preguntas que todo vendedor debería saber, que incluye:
- ¿Qué respondo cuando el cliente me dice que «se ha decidido por otra opción»?
- ¿Qué hago si descubro que estoy ante un coleccionista de propuestas?
- ¿Qué hago cuando un cliente me exige ciertas condiciones que no quiero o no puedo cumplir?
Si vives una vida llena de sospechas y suspicacias las respuestas no te van a gustar nada, porque la mayoría contradicen lo que llevas años pensando.
Si por el contrario eres una persona normal, lo que cuento en ese enlace te interesa: