No quería recordarte, pero…

Ayer fui a un sitio al que voy siempre. Nada nuevo. Nada especial.

Hasta que, de repente, un olor.

No sé cuál. No era malo. Pero me pegó en la cara y me desmontó el día.

Fue como si el pasado me hubiera estado esperando en un callejón oscuro con un tubo de hierro en la mano.

PUM.

Para ti será un color. O una brisa. O una frase.

Algo que, sin previo aviso, te arrastra a otro tiempo. Y te hace sonreír. O llorar. O sentir algo que no pediste.

Y todo eso –cada olor, cada color, cada cara, cada recuerdo, cada emoción– no es más que impulsos eléctricos en tu cerebrito.

Cada miedo. Cada inseguridad. Cada inyección de adrenalina.

Cada empujón que te mueve o te deja clavado en el sitio.

Lo jodido es que esto no solo pasa con olores.

Lo jodido es que también pasa con palabras.

Si usas las correctas, en el orden preciso, puedes hacer que otro sienta lo que TÚ quieras.

Puedes meterle recuerdos. Despertarle emociones. Agitarle las entrañas.

Imagina lo que supone tener ese poder.

A mí me da hasta escalofríos.

Este miércoles voy a compartir las líneas de asunto que más reacciones trajeron en 2024.

Las que hicieron que la gente abriera, leyera y RESPONDIERA.

Y no solo eso. También explicaré el por qué de cada una, para que puedas hacer lo mismo.

Si quieres recibirlo, apúntate antes del martes a las 23:59.

Si no, ya sabes.

A llorar pal´ valle.

Si quieres recibir esa leccion es allí…

Aquí.

PD: Uno de los primeros ejemplos es el asunto de este email. Funciona. Y tú acabas de demostrarlo.

© Copyright 2024 – Todos los derechos reservados, Estimulante C.A.