Quieres triunfar ¿eh? Tremendo campeón estás hecho. Vas a demostrarle a todo el mundo lo que hay dentro de ti, ¿verdad?
Pregunto:
– ¿Cuánto tiempo le dedicaste a la propuesta y cuánto a presentarla?
– ¿Cuánto tiempo a preparar la llamada, cánto a llamar?
– ¿Cuántas ventas has logrado por no tener errores de ortografía en ese email de dos párrafos que repasaste durante horas?
– Cuando te contactaron… ¿preguntaste si tenían dinero? ¿Te negaste a hablar con nadie que no fuera el jefe?
– ¿Cuánto tardaste en decir el precio? ¿Cuánto en pedirle que te dieran una respuesta? Porque se lo dijiste, ¿verdad? Con esas palabras y no otras, ¿verdad?
Emprendedorcito:
– ¿Cuánto tiempo dedicaste a diseñar la web o el feed?
– ¿Cuántas ventas te consiguieron esos colores, esa tipografía o el tamaño del logo?
– ¿Cuánto te preocupó el mensaje automatico de Whatsapp?¿Cuántos crees que se han dado cuenta de que está ahí?
– ¿Cuánto tardaste en elegir, diseñar o perfeccionar un producto? ¿A cuántos crees que les ha importado?
No te gusta el dinero, huevón. Si alguna de esas frases te ha recordado a algo que hiciste, nl te gusta el dinero. Huevón.
Siempre encuentras una actividad para evitar la que te trae plata.
Te gusta más una hoja blanca en Canva que una cuenta bancaria creciente.
No pasa nada. Tiene solución, y no me refiero a comprarte un par de bolas.
Puedes comenzar por aqui..