Te voy a contar algo que no sé si entiendes pero sé que mucha gente no entiende. (Yo lo entendí hace unos tres años de una señora que me ayudo mucho pero pretendia justo lo contrario)
Una norma básica para triunfar en los negocios y en la vida.
Si te has propuesto cambiar tornillos por dinero y alguien viene a buscar melones en lugar de tornillos, a menos que seas el rey de los tornillos, tú vas y le vendes melones.
Agarras su maldito dinero, le vendes los malditos melones y te callas.
¿Entiendes o no?
Porque mucha gente no lo entiende, y cuando le piden melones se marea y les da una embolia y se van llorando a la casa.
Ahora…
Si te has propuesto cambiar tornillos por dinero y alguien viene y quiere tornillos a cambio de besos… o piropos… o patadas en el culo, me da igual… la patada en el culo se la das tú y no pierdes ni un segundo más.
Es importante que entiendas este concepto, porque los mismos que no están dispuestos a vender melones pasan el día lamiendo la entrepierna de quienes no quieren darles dinero.
Se complican. De los dos elementos de la ecuación –producto y dinero– son inflexibles con el primero pero están dispuestos a dar la vida por el segundo. Pero es al revés, ¿estamos?
Lo importante es el dinero. Esa es la parte de la ecuación que no puede fallar.
Y luego ya, cuando te conviertes en el rey del producto, una autoridad indiscutible en el mercado, entonces te pones todo lo quisquilloso que quieras con el maldito producto.
¿Entiendes o no?
Eso significa que todo el que venga sin dinero, o con pendejadas o a marearte no es tu cliente y no tienes nada que hacer con él.
Y a quien venga con los billetes, dale paso y calientales el asiento.
Atiende.
El lunes explicaré la forma de gestionar a los clientes satisfechos para que:
No te den problemas.
Te den dinero. Mucho dinero.
Y tiene todo que ver con destruir las creencias que muchas empresas han creado durante años y entender las reglas básicas de la vida.
Es el lunes, pero únicamente se lo envío a quienes entren antes del domingo. El resto deberán seguir toda su vida quejándose.
Si quieres apuntarte lee esto antes de nada o no te aceptaré: