Está semana me llegó mucho odio y salidas de la newsletter por una charla en la que recomende que no contraten vendedores que necesiten que los motiven.
Y que se vinieran motivados de su casa.
Y que si necesitan motivación que se vayan a una multinacional en las que los tratan como niños y te dan calcomanías con caritas sonrientes.
En definitiva, que si necesitas motivación, que conmigo no y con ninguna de las empresas reunidas el martes en el Hesperia de Valencia.
Y entonces hubo gritos y lloros y mucha ansiedad. Y pude ver a adultos con pelos en la entrepierna dando vueltas en círculos mientras sorbían mocos.
Te contaré un secreto…
Si te vieras en medio de la selva, en pelotas y con el estómago vacío…
Te aseguro, te prometo, te garantizo… que saldrías adelante. Tu sistema nervioso se activaría y empezarías a caminar y comerías ratas y te limpiarías el culo con las ramas.
Necesitar motivación es un lujo que solo aflora cuando vives en un lugar cómodo y feliz , en una casa de caramelo y la calle de chicle.
Te contaré otro secreto…
Si necesitas cocaína para divertirte o cafeína para despertarte o alguien que te motive…
Tu vida no depende de ti.
Si quieres sentirte un adulto, si quieres ser autosuficiente, si quieres decir que eres libre, es decir, si verdaderamente queires dependeder de ti, necesitas dos cosas:
La primera,desprenderte de deseos infantiles de que tu mamá, que tú jefe o tu cliente o la sociedad te arropen en la noche, te den un beso en la frente y te despierten con la música de los pitufos.
La segunda, un repertorio de recursos que te permitan crear valor de la nada con la única herramienta que son tus manos y tu cabeza.
Y eso es exactamente lo que te daré aquí.
El mejor negocio del mundo, destripado
Si ya lo tienes también recibirás un regalo. Si no te lo perderás para siempre y no pasa nada, seguro que algún día encuentras a alguien que te motive.
Pero tienes hasta hoy para recibir.
15 preguntas para penetrar en la conversación mental de tu cliente