¿Te has dado cuenta de lo que pasa cuando muere una idea?
Nadie llora.
Nadie la entierra.
Nadie le reza.
La gente simplemente sigue con su vida.
Te dicen “bueno, al menos lo intentaste”
y te palmean como a un perro viejo.
¿Pero sabes qué pasa cuando una idea rara, absurda o adelantada sobrevive?
Te llaman “genio”.
Te preguntan “¿cómo se te ocurrió?”.
Y algunos, los más cínicos, incluso te dicen:
“yo siempre creí en ti”.
Mira, no hay resurrección sin muerte.
Pero tampoco hay resurrección sin un par de bolas.
Si estás esperando a que venga alguien con incienso, con fe, con luz,
y te diga que “tu momento ha llegado”…
Olvídalo.
La vida no es una novela.
Nadie te va a dar permiso.
Nadie te va a tender la mano.
Lo único que puedes hacer es levantarte,
mirar lo que tienes, y empezar a construir.
Aunque no tengas herramientas.
Aunque te sientas solo.
Aunque no te crean.
Este lunes publico una lección donde te muestro cómo convertir esas ideas que la mayoría tiraría a la basura…
en proyectos que venden.
TE APUNTAS AQUI…
Porque si algo va a resucitar en esta Semana Santa,
que sea tu dignidad.