No sé si sabías, los cienpiés devoran a su madre después de recién nacidos.
Le pasa como a ti cuando permites que un cliente o tu pareja te puteen y te falten al respeto porque te da pánico la idea de que te abandonen y no seas capaz de encontrar otra cosa.
Matrifagia se llama.
Quiero que memorices esa palabra, matrifagia. Que la apuntes en un post-it, la pegues en tu monitor y la leas cada vez que tengas que hacer algo que destruye un poquito más tu dignidad. Y que recuerdes que vas a seguir siendo así hasta el día que desaparezcas.
Gran palabra, matrifagia.
Pero no te preocupes, total, le ocurre al 95% de la sociedad, que tienen acceso a un 5% de las oportunidades.
Mientras un 5% de hijos de puta acumulan el 95% de las oportunidades. Qué ganas de que los jodan. Lógicamente por nada del mundo querrías convertirte en uno de ellos.
Te dejo esto por aquí:
PD: Lo bueno de la matrifagia es que no hace falta ser ciempiés. Basta con seguir diciendo “sí” cuando deberías mandar a alguien a la mierda.