Usa la cabeza (para cortar cabezas)

Cuando tenía como 14 años fabriqué un generador eólico.

Lo hice con tubos de PVC y un alternador de carro.

Era 2009.

Eso no se conseguía en ningún lado.

No existían kits chinos, ni videos de YouTube explicándote paso a paso.

Encontré las piezas en la casa.

Funcionaba.

Generaba corriente.

Fabriqué el circuito para poder cargar una batería

Y cuando le dije a mis papás que si me podían ayudar con algo de plata para hacer uno más vendible…

Se rieron.

Ellos, claro.

Años después se empezaron a vender generadores eólicos por todos lados.

En tiendas, en Mercadolibre, en Amazon…

Y yo, viendo desde afuera como un huevón.

Luego quise fabricar piezas para simuladores de vuelo.

Hardware artesanal, con materiales baratos.

¿Sabes qué me dijeron?

Lo mismo.

Ahora hay comunidades enteras pagando fortunas por piezas artesanales para simuladores.

Lo intenté con válvulas Blow off para motores turbo Audi, cuando Audi no traía la suya de fábrica.

Y lo mismo otra vez.

Hasta que me rendí.

Y no fue por cansancio.

Fue por miedo.

Tantas veces me bajaron los pantalones, que un día terminé comprando un láser de diodo para hacer portavasos grabados con frases de motivación.

Era la idea más segura, la más calladita, la que no molestaba a nadie, la que no pedía ayuda.

¿Y qué pasó?

Nada.

Caras de lástima otra vez.

Como diciéndome: “este pobre huevón”.

Ahí entendí algo:

Si lo haces grande, te critican.

Si lo haces pequeño, te menosprecian.

Así que hazlo a lo grande.

Usa la cabeza.

Pero no para agachar la frente.

Úsala para cortar cabezas.

Este lunes publico una lección donde te muestro cómo tomar esas ideas raras, valientes, adelantadas, medio absurdas…

…y convertirlas en propuestas que generen ventas.

TE APUNTAS AQUI…

Y si alguien se ríe…

mejor.

Después que cobres, se les quita.

© Copyright 2024 – Todos los derechos reservados, Estimulante C.A.